Este fin de semana tuve la suerte de pasar unos minutos con este perro. La verdad que no recuerdo el nombre. Pero me hizo pensar en el amor que siento por los perros. Por mucho que intentes explicárselo a alguien que no lo sienta, nunca llegara a entenderlo. El amor por tu perro es amor puro, de verdad, único y sincero, superior al que nunca puedas sentir por una persona, incluso la persona mas amada, porque hasta ese amor está condicionado por nuestra naturaleza humana. Pero el amor a un perro no espera nada, no espera un regalo el día de tu cumpleaños, no espera una conversación transcendental, no espera que te de un hijo, que te ayude a pagar la hipoteca, que escuche tus problemas en el trabajo, no esperas que te lleve a cenar o llevarlo tu para no estar una noche de viernes en casa, no espera coincidir en los gustos de lectura, musicales, cinematográficos... El amor hacia tu perro no espera nada, no está condicionado por nada y es fruto de nada salvo de su existencia, su lealtad, su amor incondicional y su bondad absoluta. El amor hacia tu perro es el único amor eterno, sin discusiones, sin reproches, sin miedos... Porque no necesita de nada que lo justifique salvo amor. Investicat detectives privados
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